sábado, 7 de febrero de 2015

Albendín. Población 1991-2014

En un año cargado de eventos electorales, abordar un tema complejo y delicado como el de hoy, no es tarea fácil, ni tampoco libre de riesgo de una posible (des)calificación malintencionada de popular, populista, localista, demagogo o similares. Hablar de despoblamiento del medio rural no es cosa nueva. Existen publicaciones periódicas especializadas, monografías, congresos y asociaciones, así como políticas generales o sectoriales que tratan cuanto menos de fijar la población rural al territorio.

Las estrategias de desarrollo rural incluyen el despoblamiento del territorio como problema prioritario a tratar desde diferentes ámbitos complementarios y por tanto necesarios. La creación o mejora de las infraestructuras y servicios, diferentes actuaciones de fomento de la natalidad o la inmigración, o la creación y mejora de la actividad económica, centran la atención de los diferentes planes, programas y proyectos de desarrollo local. Sin embargo, tras muchos años de “desarrollo” las cifras hablan por sí mismas. El envejecimiento de la población, el descenso de la natalidad y la emigración siguen disminuyendo el tamaño de la población de buena parte del mundo rural.
Albendín, como núcleo de población rural, es un ejemplo más de un problema general que afecta a muchas localidades y municipios de Andalucía. En el entorno de Albendín, localidades como Valenzuela, Espejo o Castro del Río, han sufrido una pérdida significativa de población, mientras que otras como Baena o Llano del Espinar, muestran un ligero incremento. No es objeto de esta entrada explicar la dinámica poblacional de la comarca del Guadajoz, ni siquiera la de Albendín. Simplemente queremos llamar la atención de algo que años tras año se nos antoja como un problema importante y serio para el desarrollo de la localidad.

Nos centramos en los datos de población publicados por el instituto andaluz de estadística entre 1991 y 2013, incorporando el último dato de 2014 desde el Instituto Nacional. Sin entrar en detalles, las cifras que se presentan recogen la población del Padrón con referencia a uno de enero de cada año. El Padrón de un municipio es registro administrativo donde constan sus vecinos, como prueba residencia en el municipio y domicilio habitual en el mismo.
En 1991, Albendín contaba con una población de 1555 habitantes. Poco más de los 1535 de Valenzuela, pero lejos de los 17.928 de Baena, los 7963 de Castro, y los 5686 y 5074 de Nueva Carteya y Espejo. Durante los 10 años siguientes la población desciende de forma significativa a los 1437 habitantes. Aunque con algunas tasas de crecimiento anual positivo durante los primeros años del nuevo siglo, la pérdida de población continúa con valores en torno a un 0,18%, para alcanzar valores superiores en los últimos cinco años de 1,43% y un máximo de un 3,53% en 2012, hasta llegar a los 1302 habitantes en 2014.

Cambios en la población muy similares, e incluso más acusados, ocurren en Valenzuela que llega a perder un 32,90% de la población de una cifra inicial muy similar en 1991. Tampoco escapan a esta tendencia regresiva localidades mayores como Espejo con un 46,06%, y en menor medida, Nueva Carteya (4,04%) y Castro del Río (5,26%). Solo Baena y Llano del Espinar, presentan un crecimiento positivo de un 2,33% y 8,58% respectivamente.
Estas son los datos, duros y fríos, que en el marco de una dinámica compartida con el medio rural de su entorno, hacen de Albendín un pueblo más con dificultades para incrementar el valor más importante de un territorio, su población, e impulsar así el motor de todo desarrollo, su capital humano.

Si queremos romper esta tendencia, y cuanto menos frenar el descenso, ahora es el momento de la reflexión y en su caso la puesta en marcha de nuevas medidas que hagan de Albendín un pueblo abierto donde iniciar nuevos proyectos de vida, crecimiento y desarrollo. Ojalá que entre todos lo consigamos.

domingo, 1 de febrero de 2015

Baena, capital del patrimonio hidráulico de la provincia de Córdoba


La noria de Albendín, las salinas de Vadofresno, Tejas Coloras, Cuesta Paloma, y las fuentes de Baena y la Romana en Torreparedones hacen de Baena, el municipio con más diversidad y número de espacios de interés incluidos en la Guía del Patrimonio Hidráulico de la provincia de Córdoba.
La Guía se presentó en FITUR el pasado jueves como muestra de diferentes iniciativas de puesta en valor de un conjunto de elementos de interés que va tomando fuerza en el ámbito de la gestión y conservación del patrimonio. La Guía es el resultado del trabajo de Coordinación del Grupo de Desarrollo del medio Guadalquivir y las aportaciones de los diferentes grupos de desarrollo Rural de la provincia.
Desde la responsabilidad y el esfuerzo por tratar de difundir este patrimonio a través de las correspondientes entradas del Blog de Albendín desde la Torre, así como Viviendo Ríos, Gabela de Sal y ANDASAL, nos sentimos orgullosos y satisfechos de haber contribuido de forma directa a la difusión del patrimonio más salado y húmedo de Baena. Seguiremos insistiendo en su difusión así como en proponer medidas de gestión y conservación en próximas entradas que esperamos sean de interés de nuestros seguidores y alcanzar pronto la cifra de 100.000 visitas realizadas al conjunto de artículos incluidos en los blogs anteriores.

domingo, 11 de enero de 2015

El birimbao, música y juego de niños


La memoria es cosa traicionera porque unas veces borra historias antiguas de nuestra vida y otras, de repente, rescata de lo más profundo una imagen vaga que, sin éxito, nos afanamos en reconstruir. Es esta imprecisión de la atrevida memoria la que te deja cierto mal sabor de boca, primero porque sin piedad nos recuerda el paso del tiempo y nuestra propia incapacidad de recordar todo lo que quisiéramos; y segundo porque vemos como aquellas cosas de niños de hace ya casi medio siglo han desaparecido de nuestro acervo común de costumbres, juegos y tradiciones.

Navegando entre las páginas de la Revista Folklore, publicación digital que recomendamos a todos los que sientan y vivan la cultural más popular, me encontré con la descripción de un instrumento musical, el birimbao. Allá por los 80 decía Juan Bautista Varela de Vega que el birimbao se había puesto de moda como instrumento muy sencillo, popular y muy antiguo, formado por una lámina metálica que se hacía vibrar sujeta por un extremo a un marco del mismo material en forma de herradura u horquilla de pelo. Se tocaba sujetándolo con la mano izquierda entre los dientes y puenteando con la derecha el extremo libre de lámina o lengüeta, resultando un sonido característico al que alude precisamente el nombre del instrumento, birimbaouuuuu.

Tras la lectura del artículo, de repente, me vino a la memoria, la imagen de Paco el del estanco, personaje y establecimiento que los menos jóvenes de Albendín recordamos con cierta nostalgia. Y es que el birimbao, hoy objeto de tienda especializada, antes fue juguete de niños que se compraba en el estanco, ese lugar mágico en el que había desde novelas y tebeos del Guerrero del Antifaz, hasta puntillas, cazuelas, zapatos, y como no tabaco. Me cuesta recordar el nombre que le dábamos en Albendín, tampoco su forma exacta, pero recuerdo perfectamente sus colores y matices metálicos así como el sonido característico.

Hoy he tratado el tema con Manuel Álvarez, primo y compañero de banda de birimbao allá por los setenta del siglo pasado. Tampoco él recuerda con exactitud el nombre propio del birimbao en Albendín, quizás el de rana por ser parecido a otro artilugio metálico que comprábamos en el mismo estanco para croar en el pilar….
Buscaremos algún birimbao entre las cosas antiguas de la camarilla a ver si, con suerte, os la podemos mostrar en una próxima entrada…

sábado, 3 de enero de 2015

La Cueva del Yeso. Patrimonio escondido

Baena cultura es la apuesta municipal por la gestión del patrimonio histórico y natural del territorio. Del primero, el Parque Arqueológico de Torreparedones, el Museo Histórico, el Castillo y Almedina, la Semana Santa, y el aceite, constituyen la base de diferentes líneas de trabajo en torno a los elementos de valor histórico y etnográfico del municipio de Baena.

Nuevo acceso a la Cueva del Yeso (Fuente: Ayto. Baena)
El patrimonio natural, entre tanta ruina, historia y aceite, se nos antoja que ocupa un segundo plano en el desarrollo y prioridades de Baena Cultura, si bien actuaciones en torno a la cueva del Yeso, el Aula de Naturaleza del Puente de Piedra o la vía Verde Guadajoz-Subbética, representan apuestas importantes inimaginables hace unos años. Suponemos que será cuestión de tiempo y presupuesto que los actores implicados descubran que, más allá del valor o potencial turístico de lo natural, existe todo un conjunto de valores cuyo potencial a largo plazo nada tiene que envidiar a las grandes estrellas del Universo Baena Cultura.
Baena tiene árboles y arboledas singulares, ríos y arroyos con tramos en los que se desarrollan bosques de ribera únicos en la provincia, lagunas dulces y saladas, montes y manchas de vegetación natural recuerdo de antiguos pastos y dehesas, vías pecuarias sobre caminos milenarios, y agrosistemas como la campiña, el olivar, la huerta y las salinas en los que todavía, a pesar de la innovación, el desarrollo tecnológico y la industrialización del agro, resisten especies singulares; todo un conjunto de paisajes únicos y singulares en los que lo natural aparece en forma de corriente o lámina de agua, matorral o bosque repleto de fauna que corre, salta o vuela, de sal y yeso en salinas, pedrizas y cuevas, de interés para visitantes y turistas que buscan huellas del pasado pero también un futuro común lleno de vida y salud.

En más de una ocasión en ADLT hemos reivindicado la importancia de este patrimonio natural, por otra parte inseparable de lo cultural, para el desarrollo local y por tanto global del territorio. Iniciamos el año con una primera entrada dedicada a la Cueva del Yeso de Baena coincidiendo con varios hitos fundamentales en torno a su apertura, oportunidades de empleo y promoción.
El año 2014 se despidió con numerosas citas sobre la licitación, adjudicación e inauguración de las primeras obras de habilitación parcial de la cueva para la visita turística. El pasado 26 de diciembre tuvo lugar la inauguración oficial del primer tramo visitable y ayer mismo, 3 de enero de 2015, el Ayuntamiento informó sobre días y horarios de visita: de miércoles a domingo en grupos organizados de una hora de duración entre las 11:00 y 19:00 horas con inscripción previa en la Oficina de Información Turística Municipal.

Un día después el Ayuntamiento convoca un curso de formación de 30 horas para trabajar como guía turístico en la Cueva, estupenda e interesante iniciativa que abre oportunidades de de empleo local en torno a lo natural, aunque quizás algo escasa en cuanto a planificación. La asistencia al público en este tipo de espacios es un tema de vital importancia que debería en primer lugar integrarse en proyecto global de interpretación o didáctica como el que hemos propuesto también en alguna ocasión para otros hitos culturales y naturales de Baena. El papel de los guías o la calidad de los materiales de apoyo e interpretación son piezas clave del éxito de la visita tan importantes como el diseño y la calidad de los equipamientos del tramo visitable.
Y si terminamos el año con magníficas noticias sobre la apertura de la Cueva, continuaremos el año nuevo con más actividades de interés. Del 6 al 8 de febrero, en puertas casi de una nueva Cuaresma, se desarrollarán unas jornadas internacionales sobre karst en yeso, con ponentes de diversos puntos de España, Italia y Ucrania; otra magnífica iniciativa de promoción de la Cueva y del municipio.

Ojalá que a lo largo de 2015 podamos seguir informando de éstas y otras iniciativas similares en torno al patrimonio global de Baena…
Más información:

Baena Cultura

sábado, 20 de diciembre de 2014

La casa de la cultura de Albendín


Durante los últimos meses andamos empeñados en recuperar lo que creemos uno de los elementos singulares del patrimonio cultural que, por su pasado, presente y futuro, pueden contribuir al desarrollo de este bendito pueblo llamado Albendín. Salinas como la de Vadofresno, ya lucen blancas repletas de saleros y su sal está presente en los algunos de los restaurantes de mayor prestigio de Córdoba; otras como las de Brincas, Consuegra y la Cañá de los Harneros, son también objeto de estudio de su potencial. De la mano de la empresa local, GABELA DE SAL, a lo largo de este último año, la sal y las salinas de Albendín han estado presentes en diferentes foros de ámbito regional e internacional, llevando el nombre del pueblo y su cultura más salada a los hogares de Andalucía a través de los programas Tierra y Mar y Comételo de Canal Sur, entre otros. Pero no es hoy día de sal y salinas, por mucho que lo salado haya estado presente desde el origen mismo del asentamiento histórico de Albendín y su entorno, ni que la sal este presente en su cultura en forma de ritos, costumbres y gastronomía.

Hoy es día de fiesta de inauguración de un nuevo espacio dedicado a aquello que diferencia e identifica a todo un pueblo, su modo de vida pasado y presente, las relacione entre su gente y su entorno, la manifestación más folklórica o profunda de sus fiestas, sus monumentos, sus costumbres, de lo material y lo inmaterial asociado al ver, ser y hacer de un pueblo a lo largo del tiempo y el espacio. Hoy es día de fiesta de inauguración de la Casa de la Cultura de Albendín.

Los que de una u otra forma trabajamos con lo cultural, como iniciativa sin ánimo de lucro o como actividad profesional, estamos de enhorabuena por el acontecimiento. Toda inversión en cultura es poca y escasa, aunque corran malos tiempos. Bienvenido sea este nuevo espacio dedicado a lo cultural y aquí queden nuestras felicitaciones a la Alcaldía de Albendín y al Ayuntamiento de Baena por la iniciativa.

Hoy la Casa de la Cultura estará a rebosar, repleta de gente orgullosa de la obra y el nuevo edificio. El primer concierto a cargo de los Coros de  Montilla, Baena y Albendín, será todo un éxito, igual que la primer exposición de pintura de Rafael García. Entre recital y muestra, la casa se llenará de gente de un lado para otro, unos motivados estrictamente por lo cultural, otros por la inauguración y la novedad, y otros por obligación o trabajo desde lo público y la administración. Sean todos bienvenidos a esta, su casa de la Cultura.

Celebremos hoy la fiesta de la Cultura, pero pongámonos a trabajar mañana mismo, por lo que nos representa e identifica como pueblo. Sigamos invirtiendo en cultura como motor de desarrollo y bienestar de un pueblo. Sigamos construyéndose nuevos edificios, pero también apoyando otros que también forman parte de la Cultura de Albendín como las Casas de las diferentes Hermandades de Semana Santa o la propia Casa Museo Etnográfico. Sigamos invirtiendo en nuevas estructuras, pero también en el mantenimiento y recuperación de otras que siendo parte de la cultura del pasado pueden ser pieza clave de su futuro, como la rueda, las fuentes y pozos centenarios, los caminos de carne y rueda tradicionales, o los yacimientos arqueológicos de Albendín y su entorno. Sigamos invirtiendo en recitales y exposiciones, pero también en actividades en torno a la música y la pintura, en forma de talleres y juegos.

Sigamos invirtiendo en lo material, sea en obra nueva o vieja, pero también en lo inmaterial e intangible, en la gestión de lo cultural, en la investigación y desarrollo de los elementos que configuran la cultura de Albendín, en estudios de su pasado para desde el presente escribir su futuro, en la caracterización de su patrimonio histórico mueble e inmueble, así como etnográfico. Invirtamos pues en conocimiento de nuestra cultura, en Albendín y su entorno como espacio geográfico habitado, como territorio ocupado y transformado que se convierte en paisaje construido desde lo cultural.

Demos pues la bienvenida a la Casa de la Cultura, felicitemos a sus responsables, pero reclamemos también nuevas inversiones de carácter cultural desde la administración, así como un mayor compromiso e iniciativa de cada uno de los habitantes de Albendín que como ciudadanos tenemos el derecho constitucional de acceso a la cultura, pero también la obligación de construirla, mantenerla y trasmitirla. La cultura, como otras tantas cosas de nuestra vida, es tarea común de lo público y lo privado.

La administración en sus diferentes ámbitos local y regional tiene asignadas competencias y capacidades específicas en cuanto a planificación e inversión en materia cultural. Las asociaciones culturales tanto de lo mismo de acuerdo con sus estatutos. Los ciudadanos tenemos derechos pero también obligaciones reconocidos en diferentes textos normativos, desde la Constitución hasta la más pequeña ordenanza local. Que nadie piense que  la cultura es cosa propia y exclusiva o, en su caso, ajena a sus competencias, actos, derechos u obligaciones. La cultura como algo de valor que recibimos y transmitimos es patrimonio, pero no por común y de todos, objeto único de lo público o de nadie. Cada uno de nosotros, con nuestros propios actos y patrimonio, contribuimos también a la cultura de Albendín.

Ojalá que entre todos sigamos trabajando por la cultura de Albendín.

domingo, 23 de junio de 2013

Baena 35 km (2)

Aquí os dejamos ripios y restos de la última casa de peones camineros de Castro.

 
 
 

 
 
 

 
 

sábado, 22 de junio de 2013

Baena 35 km

De los viajes de Sevilla a Albendín hay cientos de recuerdos que ni el tiempo ni la retroexcavadora podrán borrar. De niño recuerdo viajes largos con parada intermedia en Écija, carreteras cortadas por los Salados de la Campiña, volteretas de coche en el cruce de las carreteras de La Rambla y Santaella -bendito 1500 que salvó a la familia-, viajes de noche y paso por pueblos de calles estrechas y oscuras, viajes de fiesta y a veces de entierro. Y ambos lados de la carretera, cortijos de tapia hoy convertidos en naves de hormigón, manchas de bosque y matorral en los cerros, campos alomados de cereal. Y junto al camino, antiguas casas de peones camineros que marcaban la distancia al siguiente pueblo.

 
De estas casas o casillas muy pocas quedan ya en las nuevas carreteras. La casa de Castro del Río me llamaba siempre la atención porque anunciaba por primera vez la cercanía a nuestro destino. La placa sobre la pared de la casilla de fondo azul con letras blancas, Baena 35 km, animaba el largo viaje y despertaba olores de taraje y huerta junto al Guadajoz en el verano, o de torticas y aceituna madura en Navidad.

 
Con el tiempo, la placa se volvió blanca y las letras negras hasta desaparecer como la propia casa bajo la pala mecánica. El viernes de vuelta a Sevilla, al pasar una vez más por Castro y ver la demolición de la casa blanca de teja y tapia, sentí el mismo escalofrío que cuando veo una retro cerca de un cortijo viejo. En cada teja rota y en cada muro derrumbado se acaba una historia. Cientos de tejas, piedras, cal y arena forman parte como estas historias de nuestra cultura, con su derribo, derribamos también algo de nuestra propia vida. En próximas entradas intentaremos profundizar en las características y antigüedad del edificio. En ésta presentamos algunos datos generales a modo de hipótesis de trabajo y un relato de Rafael de su propia infancia en la casa.


Los peones camineros nacieron al amparo de una época de fomento de la obra pública en el siglo XVIII con la función de vigilar y conservar las carreteras del estado. Capataces y camineros formaban un cuerpo de peones con uniforme característico con calidad de guardas jurados [2]. De sus obligaciones varias disposiciones dan cuenta como el Reglamente para la organización y servicios de los peones capataces y camineros (1867) y en textos de sabor añejo como la Guía General de correos, postas y caminos del Reino de España (1830) podemos ver detalles adicionales [3].

 
Las casas de peones camineros se crearon con el objeto ubicar a los peones y su familia lo más cerca posible del tramo de camino o carretera asignado. Los primeros modelos oficiales eran viviendas individuales de unos 80 m2 de y un pequeño jardín o huerto de unos 28 m2. En 1859 aparecen viviendas pareadas para evitar el asilamiento de las familias y abaratar costes. La casa de Castro respondería a un modelo tipo de vivienda obrera de Lució del Valle, Víctor Martí y Ángel Mayo (1859), con un espacios comunes como el vestíbulo y el huerto, y sala-dormitorio y cocina para cada familia.


En cartografía de 1899 (hoja 0945 de Castro del Río) no hay indicación de edificaciones junto al km 0 de la carretera de Castro del Río a Montilla (actual km 319 de la nacional 432). Tampoco aparece en la edición posterior de 1939. Sin embargo en la imagen correspondiente del vuelo americano de 1956 se observa sin dificultad el edifico actual y su entorno.

 
El viernes cayó esta casa y acabó su historia como pronto acabarán las de otros edificios cerca de Baena en la nacional condenados por el tiempo y la nueva variante. Ojalá que entre unos y otros barramos la casa y recuperemos este patrimonio parte de nuestra propia cultura.

Ya para terminar, un recuerdo a modo de homenaje a Rafael, niño de 2 años que vivió en esa casa en tiempos de escopetas, cocidos y pan duro, y a su padre, Capataz de camineros [4].

[1] Imágenes de la vivienda de peones camineros de Castro del Río obtenidas desde Google Earth.
[2] ELENA DE ORTUERA HILBERATH (2000). Modelos de casillas de peones camineros. Actas del Tercer Congreso Nacional de Historia de la Construcción, Sevilla, 26-28 octubre 2000, eds. A. Graciani, S. Huerta, E. Rabasa, M. Tabales, Madrid: I. Juan de Herrera, SEdHC, U. Sevilla, Junta Andalucía, COAAT Granada, CEHOPU.

[3] FRANCISCO JAVIER DE CABANES (1830). Guía general de correos, postas y caminos del Reino de España.
http://books.google.es/books?id=42Q0KK7DDZEC&printsec=frontcover&hl=es#v=onepage&q&f=false

[4] Enlace a recuerdos de Rafael
http://jovenesdeayer.wordpress.com/2011/05/19/recuerdos-de-mi-ninez-de-rafael/

[5] Fuente de imagen de camineros almorzando:
http://www.kzgunea.net/o54CCRedirServlet?hdnModo=AAA&NombreJSP=/kz/AAA/promociones/fotosAntiguas/o54GaleriaSeleccionadas.jsp&strPromocion=fotosAntiguas&TituloJSP=&hdnNora=/kz/AAA/principal/o54Base.jsp&provincia=Gipuzkoa&municipio=Getaria&nombreFoto=GetariaCaminerosOlariaga.jpg

[6] Fuente de camineros y apisonadora:
http://carreterashistoricas.blogspot.com.es/2012/11/apisonadoras-peones-camineros.html

[7] Hoja 945 Castro del Río (1899)

martes, 18 de junio de 2013

Jornada de" pesca" ecológica en Vadomojón. Record de frigoríficos, envases y otras capturas

El pasado domingo tuvo lugar una nueva jornada de limpieza de Vadomojón organizada por el Club Náutico de Albendín. Cada año esta entidad retira del embalse una importante cantidad de residuos de todo tipo de fuerte impacto ambiental y paisajístico.

 
A pesar de que el calor y nivel de agua complicaron los trabajos de limpieza, en esta edición se han retirado hasta cinco frigoríficos de distinto tamaño y una buena cantidad de envases de plástico, vidrio y latas. Los patrones y tripulación de las embarcaciones que participaron tuvieron que hacer gala de habilidad y capacidad de maniobra para extraer entre la vegetación de orilla el máximo número posible de residuos.

 
Este año la jornada ha contado con la participación de Ecologistas en Acción-Baena. Una vez más esta asociación da buen ejemplo de actuaciones y colaboración con otras instituciones a favor del medio ambiente local.



Desde ADLT queremos agradecer a todos los participantes en esta jornada de “pesca” singular su compromiso y trabajo con el embalse. Queda mucho por hacer para que entre todos hagamos de Vadomojón un referente regional en temas de uso público y aprovechamiento integral, pero iniciativas como esta nos hacen ser optimistas.

 
En Sevilla, Lipasam cuenta con una embarcación que extrae de a Dársena del Guadalquivir una tonelada semanal de residuos. En Vadomojón, en un solo día nos hemos acercado a esta cantidad. De cara a próximas ediciones animamos a las administraciones públicas con competencias en la materia a la puesta en marcha de iniciativas similares.

 
El embalse de Vadomojón es un hito singular de nuestro territorio que debemos entre todos, proteger, disfrutar y aprovechar de forma sostenible.

 
Más información:
http://albendindesdelatorre.blogspot.com.es/2013/06/jornada-de-limpieza-del-embalse-de.HTML

http://www.baenadigital.com/2013/06/el-club-nautico-de-albendin-llevara.html#.Ub6heBibvDc

http://www.televisionbaena.es/noticias/baena

Sobre el barco de Lipasam:
http://www.lipasam.es/index.php?id=84&tx_ttnews%5Btt_news%5D=163&tx_ttnews%5BbackPid%5D=1&cHash=04f74aedfe

 

jueves, 13 de junio de 2013

Jornada de limpieza del embalse de Vadomojón

El embalse de Vadomojón es uno de los elemento clave del universo Baena Cultura. Por sus valores paisajísticos, culturales y ambientales, constituye un espacio de especial interés y atractivo para la práctica deportiva de la pesca o la navegación, el uso público y la actividad turística.

 
Desde su puesta en explotación, la iniciativa social ha dado ejemplos de aprovechamiento sostenible de este espacio. El Club Deportivo de Pesca Continental Al-Naura de Albendín fue pionero en poner valor este potencial. Con la colaboración del Ayuntamiento de Baena y Alcaldía de Albendín, Al-naura desarrolló el área de pesca de El Doncellar, escenario de importantes eventos de deportivos de carácter local y regional, así como otras actividades de carácter social dirigidas al fomento de la pesca y la protección ambiental del embalse.


De nuevo desde Albendín, otra iniciativa local da cuenta del potencial recreativo de Vadomojón. El club náutico de Albendín fomenta la navegación en este embalse entre sus socios así como entre todos aquellos interesados que a través de sus instalaciones quieran disfrutar de una experiencia única.

Sin embargo, como en el caso de Al-naura, el Club Naútico de Albendín es un ejemplo de compromiso social y ambiental con Vadomojón. En este ámbito, dando continuidad a los trabajos de limpieza de orillas que cada año realizaban los pescadores de Albendín con la colaboración de otras asociaciones de pesca como SOPEBA de Baena o la Brigadilla de Castro del Río, son ahora los navegantes de este mar de agua y olivos los que comprometidos con el medio ambiente realizan una nueva campaña de limpieza de sus orillas.
 
Durante estos últimos meses, las lluvias han generado niveles de agua impresionantes, tanto como el enorme volumen de envases de todo tipo, restos de electrodomésticos, troncos y otros materiales que arrastrados por las aguas, llenan las orillas o navegan de un lado para otro por el embalse. Estos residuos constituyen un serio problema de carácter ambiental y paisajístico, así como un riesgo importante para la explotación de los órganos de desagüe de la presa y la navegación.

 
Un año más, el Club acomete el próximo domingo 16 de junio una jornada de limpieza de estos residuos a modo de evento festivo de convivencia entre sus socios e invitados como el Grupo de Ecologistas en Acción de Baena y responsables de la gestión del embalse desde la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. Como en años anteriores el Ayuntamiento de Baena y la Alcaldía de Albendín colaboran en la jornada facilitando material y contenedores para la recogida y tratamiento posterior de los residuos.

viernes, 10 de mayo de 2013

Valverde y Albendín

Una contribución personal al Ier Centenario de la muerte de Francisco Valverde y Perales (1848-1913)

La Historia y las Antiguas Ordenanzas de la Villa de Baena han sido, son y seguirán siendo cita obligada de muchas de las entradas de Albendín desde la Torre. Es pues obligación que desde este Blog contribuyamos de alguna manera al homenaje popular que el Ayuntamiento y el Centro de Documentación Juan Alfonso de Baena rinden a este ilustre baenense [1].

A título personal debo a Valverde y Perales infinitas horas de lectura apasionante sobre descubrimientos arqueológicos, batallas y hechos históricos, así como de leyendas y relatos de costumbres y tradiciones baenenses, desde la perspectiva plural y peculiar del historiador, el arqueólogo, poeta y militar, tal y como se nos presenta en la publicación sobre el autor editada por Jesús L. Serrano Reyes y promovida por el Ayuntamiento a través de la Fundación Centro de Documentación Juan Alfonso de Baena [2].

Me gustaría que Valverde pudiera ver los ejemplares que tengo de sus textos. Múltiples notas y comentarios, párrafos subrayados, signos de exclamación en lo sobresaliente y de interrogación en lo cuestionable, dan cuenta de no sé cuantas ya relecturas y, lo que es más importante, mi interés y admiración por su obra.

De la mano de Baena y Valverde fui conociendo la historia de Albendín. A pesar de no ser este un tema desarrollado con detalle por el autor e incluso comentando y cuestionado en varias entradas del blog [3], tal y como Manual Horcas hace en el capítulo correspondiente de la publicación anterior, la Historia de la Villa y las Ordenanzas de Baena aportan datos importantes sobre la historia y costumbres de la gente de Albendín.

Poco hay, como en el caso de Baena, de la prehistoria de Albendín en la Historia de la Villa; tampoco de yacimientos romanos en su entorno o del Cerro de los Molinillos, aunque a Valverde se debe el descubrimiento de varios vasos de cerámica griega encontrados en el Cortijo de la Presa de cuya importancia da cuenta José Antonio Morena en el texto citado.

Albendín entra en la Historia de la Villa con los tiempos de reconquista, y aunque no se cita la toma de Albendín por el propio Rey Santo, se presenta uno de los documentos más interesantes sobre su territorio a través de la Carta de Don Alfonso X confirmando la demarcación de límites hecha por Fernando III entre los términos de Baena, Porcuna, Alcaudete, Luque y Albendín de 23 de abril de 1254 (Anejo 1). No vuelve a aparecer Albendín hasta casi dos cientos años más tarde, como pieza clave en la conquista cristiana del renio de Granada en tiempos del rey Juan II. Y poco más de Albendín, salvo mención a su Virgen, a la dehesa del Montecillo, o los puentes de Albendín y el camino de Jaén sobre el Guadajoz.

En las ordenanzas de la Villa, Valverde incluye un apartado dedicado a Albendín, señalando su origen y evolución a lo largo de la historia. De ello ya hemos hablado en anteriores entradas, así como de varias ordenanzas que en torno al Guadaxox, cortijos, huertas o el Montecillo, se nos antoja presente Albendín y su entorno. Con cada ordenanza hemos conocido normas y costumbres que dan idea de estilos de vida pasada y que en algunos caso llegan a nuestro días como prácticas tradicionales de pesca, caza, o de hortelanos y molineros.

Seguiremos leyendo a Valverde y Perales para hablar de la historia de Baena y Albendín, volveremos a consultar notas y repasar cada ordenanza y capítulo de la historia de la Villa para explorar la evolución del paisaje y el paisanaje de Albendín y su entorno.

Desde Albendín desde la Torre nos sentimos orgullosos que, aun no apareciendo en ningún título ni crédito de la publicación dedicada a Valverde, una de nuestras imágenes de la Torre del Motecillo forme parte del elenco de figuras que acompañan tan ilustres textos. Pero sobre todo, lo estamos de haber aprendido de su obra y ser, en parte, como somos, de leer y estudiar a D. Francisco Valverde y Perales.

[2] http://www.juanalfonsodebaena.org/publicaciones/i-centenario-de-la-muerte-de-francisco-valverde-y-perales

[3] http://albendindesdelatorre.blogspot.com.es/2010/03/albendin-nuevas-ideas-sobre-su-origen-e.html

lunes, 6 de mayo de 2013

Volver a la televisión

La gramola vieja de discos de pizarra suena a Volver de Carlos Gardel. Tras veinte años de nada, de vueltas y recuerdos, atrás quedaron imágenes antiguas de Tal como somos y Mira la Vida en tiempos de un nuevo Volver de Estrella Morente.
Hoy, 20 años después, Canal Sur, bendito Canal Sur, vuelve a Albendín de la mano de su huertas y Enrique Sánchez en Comételo y de la Baena y Rafael Cremades en Este es mi Pueblo. Empezamos el año recorriendo Albendín, su río y sus huertas como condimento e ingrediente de platos caseros y cocina tradicional, y continúanos con una visita a Suerte Alta, al Embalse de Vadomojón, al parque y la noria, y a la casa museo etnográfico.
Pocos minutos pero intensos. Dicen que lo bueno, como el perfume, mejor en frasco pequeño, y si es bueno y breve dos veces bueno. No digo yo que no sea cierto, pero caballo grande ande o no ande. Y es que a pesar de la presencia de Albendín en estos últimos meses en la televisión y también en la radio con el programa de La Calle de En Medio (Canal Sur Radio) dedicado a Baena, aun nos queda mucho por trabajar para llevar el nombre de Albendín a cuantos más hogares mejor.
En ello estamos los que de una u otra forma a título particular o público utilizamos o utilizan internet para esta tarea. Desde Albendín desde la Torre, Huerta de Albendín y Viviendo Ríos hablamos de Albendín y su patrimonio. También lo hacen varios blogs que lleven como título el nombre de este pueblo, así como varias empresas y hermandades de Semana Santa. El Ayuntamiento de Baena y los tres partidos políticos mayoritarios de Albendín hacen otro tanto desde el enlace de la página municipal o desde el blog institucional.
Desde Albendíndesdelatorre, a todos los que de uno u otro modo participan en este trabajo, bien como oficio o como afición, constante o irregular, como detalle o como iniciativa electoral, mi más sincero agradecimiento por su dedicación y tiempo.
Aquí os presento una lista de enlaces en los que Albendín es protagonista directo, son todos los que están, pero probablemente, no están todos los que son. Vaya por delante mis disculpas por la posible ausencia de otros blogs o páginas de interés sin ningún tipo de intención.
Enlaces en torno a Albendín:
 
 

lunes, 5 de noviembre de 2012

Albendín con A de aceite

Albendín se escribe con "A" de Aceite virgen, y de Aceitunas de los olivares que lo abrazan. En el marco de la Denominación de Origen Baena, el molino antiguo de la calle Nueva, la almazara de la Cooperativa de Labradores y Ganaderos desde los 60, y hoy la de Suerte Alta,  han dado aceites de calidad de sabor amargo, de frutas y hierba, de reconocido prestigio y reconocimiento.

Cada premio de sus aceites es un reconocimiento al hacer del molinero, a la sabiduría acumulada con la experiencia que dan los años o la adquirida con el estudio y la innovación. La lista larga de los galardones de los aceites de Albendín no sería posible sin la naturaleza singular de su suelo y variedades de olivos, las manos que los cuidan o los molineros que rematan la faena.

Durante la próxima gala Oro Virgen Baena que tendrá lugar el 24 de noviembre, la Cofradía Amigos del Olivo de Baena procederá a la investidura de Cofrade de Honor de uno de los molineros de Albendín, Francisco Bujalence Herenas, maestro principal del molino de Suerte Alta, entrando así en la lista de personajes ilustres que por su hacer con el olivo y su aceite merecen el reconocimiento público de esta asociación.

Sirva esta entrada de felicitación personal por la trayectoria de nuestro amigo Paco, y de homenaje general a todos esos artesanos del zumo natural de la aceituna, oro virgen y verde de los olivares de Albendín.

martes, 30 de octubre de 2012

De Santos, Difuntos y gachas


Llegan los días de todos los Santos y Difuntos. Como en muchas de las fiestas religiosas que celebramos cada año, tras la festividad católica aparecen ritos y costumbres de origen pagano, ciclos naturales de cambio y muerte de la naturaleza.
 
Cementerio de Albendín

Los equinoccios de marzo y septiembre señalan la llegada de la primavera y el otoño. Con cuarenta días mágicos de cambio y paso de estrellas y planetas, tras el inicio de la primavera el campo se lleva de romerías en torno al 13 y 15 de mayo, y tras el del otoño, otros cuarenta días después, llegan los Santos y Difuntos del 1 y 2 de noviembre.

Con el día de Todos los Santos, la iglesia católica honra a los cristianos caídos en tiempos de persecución y campo de mártires, y a los santos olvidados. El de Difuntos es día de oración por las almas de los fallecidos que moran en el purgatorio y recuerdo de familiares. Pero antes de que la Iglesia recogiera estos días en su calendario, culturas y religiones anteriores marcaron el 31 de octubre como principio y fin de año [1], una noche mágica dedicada al sacrificio de Dioses de la fertilidad, de faunos, chamanes y brujas, un día en el que la barrera entre lo vivo y lo muerto se estrecha, y en el que las ánimas frías y blancas anticipo del invierno vuelven a la tierra. Con noviembre acaba el otoño; es tiempo de migas, de envero de aceituna, de siembra de grano en la campiña, y de cosecha de membrillos y gránas en la huerta. En el monte, noviembre es mes de bellotas y castañas, tiempo también de recogida y guarda de ganado.

En estos días de Santos y Difuntos, como los centros florales que adornan el campo santo olvidado durante el resto del año, vuelven las gachas al Albendín. La cocina se llena de sartenes hondas de cabo largo, para aceite virgen, harina, y coscorrones de pan. Aromas de matalahúva, canela y almendra se propagan por todos los rincones de la casa despertando recuerdos de infancia de pueblo.

Como los huesos de santo y castañas en otras comarcas, las gachas son plato típico y tradición de estos días en Albendín. Su origen está unido a la celebración y cosecha anual de frutos de temporada, al homenaje a los difuntos pero también a nuestros miedos a su regreso. Según la tradición, fueron las gachas el sello perfecto de harina y agua para tapar cerraduras viejas de puertas por las que las animas podían anunciar la muerte venidera [1].

Sea o no este su origen, como las migas en tiempo de lluvia, o la ensalada el sábado y domingo de resurrección, las gachas reúnen a la familia en torno a un buen perol de cuchara y paso atrás, una escusa más para el recuerdo a los que se fueron desde el cariño de los que nos quedamos…


martes, 23 de octubre de 2012

La fiesta de la Piragüa, fiesta del río


Hace años, antes de que el Guadajoz quedara dominado por la presa de Vadomojón, el río era en verano espacio de encuentro y fiesta. La Higuerilla era la playa de Albendín, lugar de baños como el Puente de Piedra y La Maturra aguas abajo. En la huerta se preparaban sacos y cortaeras para ir de pesca a mano bajo las piedras, y se preparaban barcas y neumáticos para el paseo junto a la noria. Hoy vuelve la actividad en el río olvidado salvo para reclamar el agua para el olivo; vuelve la gente y las barcas como las anguilas que en otros tiempos remontaban desde el Guadalquivir.

En una de las primeras entradas del Blog hablamos del Piragüismo en el Guadajoz. Recogimos en su día los diferentes tramos propuestos en la Guía de itinerarios en el medio natural del término municipal de Baena editada por el Ayuntamiento de Baena (2000), así como de las sensaciones que el paseo en piragua despertaba en Pepe Arranza del Club Deportivo de Piragüismo de Córdoba.

El pasado 30 de septiembre, este club volvió al Guadajoz y Vadomojón organizando junto con la Alcaldía y el Club Náutico de Albendín, la primera Fiesta de la Piragua BaenaCultura. El evento incluía la travesía por el embalse y el descenso desde la presa hasta Albendín del río Guadajoz, toda una experiencia en aguas tranquilas y las corrientes del río bajo la galería cubierta de bosque de ribera.

De la galería fotográfica que el Club de Piragüismo de Córdoba nos regala del descenso y de la actividad en torno a la noria, hemos seleccionado varias imágines con objeto, de promocionar el buen hacer de esta entidad en nuestro entorno, así como difundir otros posibles usos del río complementarios al aprovechamiento tradicional del regadío.

A los que hemos tenido el placer y el honor de empaparnos con las aguas del río, entre el baño, la pesca y el vuelco de barcas de madera, el paseo nos trae recuerdos de días de verano, aromas de taraje y sal, de peces vivos y adobo, del picor de las moscas borriqueras en la espalda o el escozor del rasguño entre ramas.
 
Ojala que estos recuerdos vagos vuelvan al río durante el estío, cuando las aguas frías de Vadomojón atemperan el calor y más agua clara corre río abajo; ojala que cada año, la fiesta de la piragua sea la fiesta del río, que atraiga a tantos visitantes como el Sella en cada descenso, y que luego disfruten del paseo por la ribera y la noria; ojalá que el río vuelva a ser río vivido y espacio de encuentro.

Entrada dedicada a los miembros del Club de Piragüismo de Córdoba que cada año vuelven a nuestra aguas para demostrar que es posible ver y hacer otras cosas en el río.






 

lunes, 22 de octubre de 2012

3x3 cuestiones básicas en torno al potencial turístico de Albendín

Coincidiendo con el curso sobre alojamientos rurales que organiza la alcaldía de Albendín, parece que despierta en la población local el interés por lo turístico como alternativa y quizás única posibilidad de futuro. La coyuntura económica actual agravada por un año de cosecha mala de aceituna, y por ende de escasos jornales para llevar a casa, desvía la mirada hacia nuevos yacimientos de empleo y oportunidades de negocio. Como casi siempre, en tiempo de crisis, el turismo parece ser el bote salvavidas de jóvenes sin futuro, y emprendedores sin empresa que emprender, en los mares revueltos del campo, el andamio y la tienda.

 
Ahora nos fijamos en la noria y reconocemos su valor como elemento de interés turístico, tanto como el pozo de la plata, las salinas, la pedriza, el río o el pantano de Vadomojón, la torre del Montecillo, y así una larga lista de sitios, lugares o paisajes de los que ya hemos hablado y seguiremos hablando en ADLT. Con esto ya, y en la medida que desde este blog hemos podido contribuir a este despertar, nos sentimos satisfechos y honrados por ser punto de consulta y referencia para el curso. Sin embargo, de acuerdo con la finalidad última que nos mueve para echar horas buscando imágenes y notas para difundir el patrimonio integral de Albendín y su entorno, y motivar tanto al turista como a la población local el interés por esta localidad, no nos conformamos; aún queda mucho por hacer y decir.
Desde ADLT, damos la enhorabuena por esta iniciativa formativa que esperamos tenga continuidad con otros cursos y sobre todo que se concrete un proyecto turístico que pueda contribuir al bienestar de la población. En esta entrada queremos contribuir a este movimiento pro-turístico, como en otras ocasiones, desde el sentido común, desde una planificación estratégica que tanto en tiempos de crisis como de bonanza medite sobre nuestro entorno y acometa las medidas oportunas desde la reflexión sensata y la inversión razonada.

Se trata primero de crear y consolidar una oferta turística adecuada, que sea de interés y cumpla con las expectativas del público que como turista o visitante elige Albendín como destino, una demanda exigente que hay que mantener informada y satisfecha; y por último, y no por ello menos importante, el desarrollo empresarial en torno a la actividad turística desde la iniciativa privada y el apoyo de las diferentes administraciones públicas competentes.

LA OFERTA TURÍSTICA DE ALBENDÍN (1)

Sin entrar en definiciones técnicas ni desarrollo conceptual al uso, la oferta turística de Albendín viene dada por el conjunto de hitos singulares de carácter ambiental, cultural o recreativo del entorno, así como el conjunto de equipamientos, infraestructuras y empresas que de una u otra forma facilitan o limitan la actividad turística con relación a la posibilidad de desplazamiento y comunicación, alojamiento, restauración y actividades de tiempo libre y ocio.

El entorno inmediato (1.1)

Respecto a los hitos o puntos de interés, en ADLT ya hemos dado cuenta tanto de elementos de interés de la localidad, como de su entorno inmediato y cercano. En la localidad, destaca el conjunto de la noria, el parque municipal y riberas del Guadajoz, así como el complejo deportivo del pabellón y pistas anejas. También de la Iglesia, la pedriza con su cruz, y ese mirador hacia el río y la campiña de la rotonda del Almendral. Y junto al pueblo, sus huertas a modo de prolongación de la vivienda y del paseo por la localidad, cortijos, salinas, pozos y yacimientos arqueológicos de gran importancia en Bichiri, Vadofresno, Cortijo Bajo o la Silera, huellas de nuestra historia milenaria pero también de nuestro pasado reciente como el conjunto de bunkers y casamatas de la guerra civil. De estos hitos, la noria o la iglesia, son objeto de conservación y mejora continua; otros esperan su turno; y en cualquier caso, todos aguardan un proyecto de ordenación conjunta que analice su estado de conservación y potencial, que habilite los equipamientos que permitan su aprovechamiento sostenible, y que los presente a través de diferentes medios y vías de difusión.

El entorno cercano (1.2)

Más allá del paseo o recorrido peatonal, Los Molinillos y el Montecillo, los puentes, los pozos, otros cortijos y huertas, los sotos del Guadajoz y el embalse de Vadomojón, son puntos e hitos singulares del entorno. De ellos el embalse es el elemento que hasta la fecha desde la iniciativa privada y pública han recibido más atención desde el Club Náutico del Albendín o desde el Ayuntamiento; otros como Los Molinilllos y el Montecillo, están en la lista de futuras actuaciones en el ámbito del proyecto Baena Cultura, y como en el caso anterior, todos a la espera un enfoque territorial e integrador.

Equipamientos, infraestructuras y servicios turísticos (1.3)

Nunca, salvo contadas excepciones, nos acordamos del turismo cuando otras actividades como el aceite, la construcción y los comercios generaban riqueza. Nada nos hacía pensar que el precio del aceite superaría los costes de producción, que estallaría la burbuja inmobiliaria o que el poder adquisitivo de la gente se limitará tanto como en la actualidad. Igual que tuvimos que pensar en alternativa al olivar y mirar quizás al potencial de la huerta que no hicimos en su día, tampoco llegamos a reconocer y menos a consolidar la importancia de las escasas iniciativas privadas que en torno al turismo surgieron en época de bonanza. Hay quedaron los intentos de reconvertir elementos singulares del territorio como el Cortijo Bajo, los proyectos de puesta en valor del Doncellar y su entorno en Vadomojón, los apartamentos con potencial turístico del Llano, o la oferta de alojamiento de algunas de las casas de la localidad.

Con relación a otros equipamientos, los proyectos originales de una casa-museo de carácter etnográfico o de Semana Santa, así como la mejora y puesta en valor la noria y su entorno han tardado más de 10 años en concretarse como más o menos éxito. En el primer caso, la actual casa-museo etnográfico cumplió con los objetivos de habilitar un espacio para estudiar y difundir el patrimonio rural, pero quedan pendientes los de su mantenimiento y ampliación. En el caso de la Casa-Museo de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, ocurre algo parecido. Los esfuerzos de cara a su inauguración cumplieron con las expectativas iniciales, pero ante la falta de continuidad, tanto en el desarrollo interpretativo como en la adaptación del edificio a la función expositiva, ha llevado a un estado actual de deterioro de los materiales originales y a una pérdida de interés general por uno de los hitos singulares de Albendín, su Semana Santa. Respecto a la noria, las últimas intervenciones municipales han dejado un espacio de máximo interés tanto con las mejoras de iluminación, como la habilitación del Parque Fluvial, sin embargo, quedan pendientes actuaciones complementarias para consolidar el potencial de uso público del entorno.

Respecto a otros equipamientos, salvo algunos intentos de señalización desde la mancomunidad de municipios o desde el propio ayuntamiento, poco más. Esperan su ocasión, los miradores en torno a los Bermejales, El Almendral, o la habilitación del sendero del Guadajoz.

No tenemos punto de información turística en que el visitante pueda obtener información sobre la oferta, tampoco en Baena ni en los museos municipales, ni en la propia oficina de información turística encontramos los escasos folletos que relacionados con el turismo en Albendín se han elaborado en los últimos años.

La oferta actual de alojamiento es escasa, y en cualquier caso poco conocida. Respecto a establecimientos de restauración la falta de iniciativa empresarial poco convencida del su potencial e importancia o en su caso agobiada por los escaso resultados a corto plazo, no ha permitido el desarrollo de una oferta gastronómica adecuada, salvo en días contados de Semana santa o en la Ruta de La Tapa.

En resumen, queda pendiente una dotación adecuada de equipamientos turísticos como senderos temáticos y señalización en general, miradores y puntos de información que por su naturaleza y ámbito debería ser promovidas por las distinta administraciones públicas con competencias, desde el Ayuntamiento, La Mancomunidad y Grupo de Desarrollo, la Diputación, y las Delegaciones Provinciales correspondientes de la Junta de Andalucía. Pero también queda a la espera el desarrollo de iniciativas privadas con relación al alojamiento y restauración, así como relacionadas con servicios turísticos de apoyo a la visita como guías, paseos en bicicleta, caballos, actividades náuticas, etc.

LA DEMANDA TURÍSTICA DE ALBENDÍN (2)

Tan importante es reconocer las oportunidades y limitaciones de la actual oferta turística de Albendín y su entorno, como algunos aspectos relacionados con el visitante o el turista. El primero es la persona que un momento dado decide pasar una jornada en Albendín recorriendo sus calles, visitando sus museos, su monumentos o asistir a los actos culturales y recreativos relacionadas con las diferentes fiestas de carácter religioso (Semana Santa, Romería, Candelaria, Corpus,…) o popular (Ferias de Agosto y Septiembre, Carnaval,…) de la localidad. El turista, es la persona que además de esta jornada diaria decide prolongar su estancia aprovechando el alojamiento que le ofrece la casa familiar, los amigos o la oferta de alojamiento público existente, y seguir participando de la fiesta o de los paseos por el entorno. Visitantes y turistas tienen múltiples perfiles, expectativas, necesidades y capacidad de gastos que difícilmente podemos tipificar sin estudios específicos como los que se suelen hacer en otros ámbitos turísticos.

Sin entrar en el rigor técnico, y necesario para una efectiva caracterización de la demanda actual y potencial de la oferta turística de Albendín, a continuación presentamos algunas cuestiones que desde ADLT se consideran de interés.

Sobre la información y promoción turísticas (2.1)

Antes que una persona elija Albendín como destino turístico o jornada, debe encontrar información adecuada sobre su oferta turística. Para ello puede utilizar los servicios que le ofrecen los correspondientes operadores turísticos y agencias de viaje, o mediante la consulta particular a diferentes medios de disponibles de promoción turística relacionados con rutas culturales, turismo activo, rural, etc. disponibles en internet o en las oficinas de información correspondientes, o simplemente preguntar a amigos y familiares sobre qué ver y hacer en Albendín.

La presencia de Albendín en el ámbito de los operadores turísticos es escasa o nula. La falta de alojamiento, dinamización y todo el conjunto de cosas que ya hemos comentado. Respecto a la participación de Albendín en la documentación turística relacionada con rutas o itinerarios a mayor escala, tanto de lo mismo. A nivel municipal, Albendín participa de la promoción general de los eventos y patrimonio general del proyecto Baena Cultura, pero elementos singulares como los Molinillos, el Montecillo, la Silera, las salinas, y así otros tantos elementos de los que hemos dado cuenta en ADLT, hasta la fecha son difíciles de ver en la información on line o en los diferentes materiales de difusión del proyecto. Tampoco participa Albendín de rutas culturales en las que Baena aparece como municipio, como caminos de pasión, el camino de Santiago, o la Ruta del Califato, entre otras. A nivel comarcal, tampoco Albendín ocupa mucho espacio ni en las acciones de promoción turística de la Mancomunidad de Municipios, y menos en las del Grupo de Desarrollo Rural del Guadajoz (ADEGUA). Otro tanto de lo mismo a nivel provincial o regional.

La falta de presencia en estos medios, lejos de ser un problema atribuible a los promotores de las diferentes iniciativas, es un problema de ámbito local, tanto de la iniciativa privada como pública. En el primer caso, la falta de emprendedores y en el segundo la escasa capacidad del inversión pública crea un círculo vicioso en el que no hay promoción, no hay iniciativa empresarial, no hay oferta, no hay demanda…, que debemos romper con máxima prioridad con objeto de que exista más promoción, más iniciativas empresariales, más oferta, más demanda.

Las expectativas y exigencias de la demanda (2.2)

La decisión de Albendín como objeto de visita y turismo genera expectativas diferentes según la tipología de la demanda. El que viaja o vuelve a Albendín de la mano de amigos o familiares para pasar un determinado día, fin de semana o puente, sabe de antemano dónde dormir y comer. De la satisfacción de las expectativas de este primer contacto, puede que el viajero vuelva con nuevos acompañantes, independientemente de que se sus amigos y familiares regresen al pueblo durante la semana santa o el verano.

Este es sin duda el primer grupo que define demanda turística de Albendín, y uno de los más importantes del turismo rural, incluye las familias que vuelven a pasar vacaciones y días festivos que aprovechan la casa propia vacía durante el resto del año, o la casa de su familiares. Es un grupo que busca el encuentro con la familia y amigos pero que también está acostumbrado o al menos conoce unos servicios de restauración, alojamiento y equipamientos turísticos de su localidad de origen o en su entorno que utiliza o puede utilizar, pero sobre todo comparar con los que Albendín ofrece. Este visitante o turista, al que se le llega a dedicar toda una feria como la de Agosto, en honor a nuestros emigrantes, cumple sus expectativas en función del desarrollo de su estancia, de lo que haya comido, visto o hecho fuera o dentro entorno familiar. A la familia que llega con los pequeños, una oferta de actividades de tiempo libre en torno a la piscina y parque municipal, un paseo a caballo o una jornada en la huerta puede ser lo suficientemente atractivo para que en el siguiente viaje vuelva con una agenda ampliada de cosas por hacer e incluso acompañado de amigos.

El segundo grupo de visitantes o turistas está formado por aquellas personas que incluyen al pueblo como punto de parada en un viaje organizado (ruta en bicicleta, car,..) o como objeto especifico de visita interesado en ver o hacer algo especifico como la noria y el paseo o pesca en el embalse. En el primer caso, la estancia será corta, como máximo de varias horas, el tiempo suficiente para ver como mucho la noria, o tomarse un descanso en la ruta. En el segundo, la jornada se amplía a 6-8 horas e incluye un conjunto de actividades que van desde un paseo en barca o pesca, una largo paseo en bicicleta, con desayuno y una comida en el mismo embalse o una parada del itinerario. Se trata de viajeros a los que desde poblaciones más o menos cercanas Albendín y su entorno despierta interés particular, pero que carecen de la perspectiva global del conjunto de la oferta. Suelen verse durante las mañanas de domingo o sábado en grupos o título individual por el parque, la noria o en las orillas de Vadomojón. Aunque repitan el viaje no necesitan alojamiento.

Y por último, entramos en el viajero o turista que decide pasar más de una noche en el pueblo, bien como parada de una ruta más amplia, o como destino especifico de su tiempo libre o vacaciones. Hasta la fecha, pocos han sido los turistas que de este tipo han pasado por el pueblo por razones obvias, pero si somos consientes que al menos han preguntado por la posibilidad de alojamiento. Se trata de turistas que pueden responder a un tipo general de usuario de turismo rural interesado en valores culturales o ambientales, en el turismo natural, activo o cultural. Son usuarios en su mayoría de la capital o de otras provincias que practican el turismo rural de forma periódica en otras comarcas de larga y mayor tradición turística que la de Albendín (Subbética, Alpujarras, Sierra Morena, etc.). Conocen una amplia variedad de equipamientos y las especificaciones de cada uno de los tipos de alojamientos rurales.

La capacidad de gasto de la demanda (2.3)

La cantidad que cada uno de estos tres tipos de visitantes y turistas decida invertir en su viaje o estancia en Albendín dependerá de sus expectativas, calidad de servicios recibida y por supuesto, poder adquisitivo. A falta de estudios específicos, no quedaría más remedio que recurrir a otras fuentes de carácter general o de otras comarcas. La cuestión es qué fuentes o qué comarcas consideramos como útiles para el caso concreto de Albendín. En principio, pocas o ninguna, en cuanto que las experiencias o comarcas analizadas están lejos de la realidad actual e inmediata de Albendín. Decir que el gasto medio por excursión varía a nivel de Andalucía entre 17 y 22 euros según la provincia, y por día de turismo entre 40 y 70 euros persona y día, es tanto como dar rienda suelta a cábalas y proyectos ilusionantes que acaben en rotundo fracaso y lo peor de todo que desanimen cualquier tipo de iniciativa empresarial.

Por tanto es importante y prioritario igual que otros aspectos, establecer unas valores de referencia a incluir en los estudios de viabilidad de cualquier iniciativa empresarial relacionada con el turismo en Albendín. Una manera inmediata es preguntar a los distintos establecimientos de restauración de la localidad el volumen de ventas relacionado con los residentes y visitantes a lo largo del año. Esto nos daría idea de una primera aproximación al tema y quizás la sorpresa de cifras más que interesantes durante periodos concretos como semana santa, algunos puentes y días de verano, en los que el gasto medio solo en restauración por persona y día puede alcanzar cifras nada despreciables.

LA EMPRESA TURÍSTICA DE ALBENDÍN (3)

Pocas han sido las iniciativas turísticas de carácter privado en Albendín; menos o casi ninguna las que se han consolidado, al margen de los establecimientos de restauración que más o menos hacen su agosto en tiempos de verano (ferias), primavera (semana santa) o invierno (navidad y fin de año).

Pasemos página, y abramos un libro en blanco en el que escribamos experiencias relacionadas con nuevas iniciativas empresariales de alojamiento, restauración y actividades turísticas desde la idea de calidad en los servicios y atención al cliente. Al respecto, iniciativas como el curso sobre alojamientos rurales, y otros similares juegan un papel fundamental, pero debemos profundizar en varios aspectos de cara a la apuesta turística de la localidad.

Solvencia técnica, administrativa y financiera de la empresa turística (3.1.)

Como en cualquier otro ámbito de actividad económica, la creación de una empresa relacionada con el turismo (alojamiento, restauración o servicios de ocio) está sujeta a unos procedimientos administrativos y obligaciones fiscales. Lejos está la imagen que algunos medios de comunicación o campañas publicitarias nos ofrecían de los lugareños con boina y pañuelo satisfaciendo los gustos exquisitos del turista con el mejor plato (o lata) de fabada tradicional. El turismo rural es un sector que sin personal ni medios suficientemente formados y adecuados tiene poca probabilidad de éxito.

Como todo negocio, la empresa de turismo activo, alojamiento turístico o de simples paseos en barco por el embalse necesita de un plan de negocio en el que se especifique el producto o servicio, se analice el mercado, con su oferta y demanda potencial, y se asignen unos recursos humanos y técnicos adecuados con un balance realista de ingresos y gastos. No es tarea sencilla, como tampoco abrir un taller de mecánica en un pueblo con escaso parque móvil o un nuevo invernadero en Almería, pero tampoco imposible. Pocos Ayuntamientos invierten el 70% de su presupuesto en cultura y turismo como el Ayuntamiento de Baena, lo que demuestra el compromiso y apuesta municipal por estos temas como alternativa de desarrollo posible. La iniciativa privada debería hace tanto de lo mismo, y comenzar al menos a reflexionar sobre los valores y limitaciones que el turismo, ya en el entorno de Albendín, se pueden aprovechar o hay que corregir.

La calidad y la excelencia como bandera (3.2)

Hablamos antes del círculo vicioso entre la falta de inversión pública y la iniciativa privada (…no hay promoción, no hay iniciativa empresarial, no hay oferta, no hay demanda…). Alguien tiene que dar el primer paso o salto y nadar contracorriente. La empresa debe asumir sus riesgos y en su caso minimizarlos desde el estudio del mercado y estrategias de comercialización privadas como cualquier almazara de las muchas del marco de la Denominación de Origen Baena, lo que no quieta que para desarrollar y velar por el concepto de calidad y excelencia del sello o etiqueta correspondiente, la DO exija unos estándares de calidad, o que el Ayuntamiento de Baena sea el titular del Mueso del Olivar y el Aceite, o el promotor de las jornadas del olivar. Las empresas tienen que echar a andar igual que las administraciones públicas apoyar en la medida de sus competencias la actividad emprendedora o empresarial, o la puesta en valor del patrimonio cultural y natural con interés turístico. En ambos casos debe primar la calidad como objetivo desde la formación, la asistencia técnica, y la inversión necesaria.

Proyecto compartido (3.3)

Desde ADLT no sólo aplaudimos cualquier iniciativa pública de lo cultural y su aprovechamiento como recurso sino que nos implicamos de forma directa con nuestro tiempo y trabajo sin ninguna otra satisfacción que la de ver crecer el número de seguidores, entradas y comentarios del Blog. Haga lo mismo la empresa privada y reflexione al menos sobre las alternativas económicas que desde el turismo nos puedan ayudar no tanto a volver a tiempos pasados como a generar un nuevo modelo de desarrollo que evite caer cada 10 años en una nueva crisis socioeconómica. Y en el mismo sentido, que las administraciones públicas vean el territorio como un espacio en el que tienen cabida múltiples actividades económicas y que fomenten la puesta en valor de su patrimonio desde la planificación y el apoyo a cualquier iniciativa empresarial o cultural que repercuta en el bienestar de su población.

Compartamos pues nuestras obligaciones y compromisos, y entre todos contribuyamos a hacer realidad un nuevo modelo de desarrollo desde la cultura y el patrimonio de Albendín y su entorno.